El Obelisco porteño, uno de los íconos más representativos de Buenos Aires, se prepara para un cambio trascendental. Por primera vez en su historia, este monumento abrirá sus puertas al público con la instalación de un ascensor panorámico y la creación de un espacio cultural interactivo en su base. La obra, que se enmarca dentro de un plan de puesta en valor del patrimonio urbano, busca transformar al Obelisco en una experiencia accesible tanto para porteños como para turistas.
Una historia de casi 90 años
Inaugurado el 23 de mayo de 1936, el Obelisco fue diseñado por el arquitecto Alberto Prebisch y construido en tiempo récord: 31 días. Se erigió para conmemorar el cuarto centenario de la primera fundación de Buenos Aires y, desde entonces, ha sido testigo de los momentos más emblemáticos de la historia argentina. Desde celebraciones deportivas hasta movilizaciones sociales, el Obelisco se ha consolidado como un punto de referencia para los porteños.
Ubicado en la intersección de las avenidas 9 de Julio y Corrientes, el monumento tiene una altura de 67,5 metros y una base cuadrada de 6,8 metros por lado. En su interior, cuenta con una angosta escalera de 206 escalones, que hasta ahora solo han sido utilizados por operarios de mantenimiento.
Una reforma histórica: más accesibilidad y experiencias interactivas
El proyecto anunciado por el Gobierno de la Ciudad contempla la instalación de un ascensor de última tecnología, que permitirá a los visitantes ascender hasta la cúspide del Obelisco y disfrutar de una vista panorámica de 360° sobre Buenos Aires. Hasta ahora, solo se podía acceder a la cima a través de su angosta escalera interna, por lo que la reforma representa una transformación radical en la forma en que los ciudadanos podrán interactuar con el monumento.
Además del ascensor, en la base del Obelisco se creará un museo interactivo, donde los visitantes podrán conocer la historia del monumento a través de imágenes, documentos originales y experiencias digitales inmersivas. Se incluirán proyecciones sobre los hitos más importantes que han tenido lugar a su alrededor, así como una muestra sobre la evolución de la ciudad desde su fundación hasta la actualidad.
Un atractivo turístico de alto impacto
Con estas modificaciones, el Obelisco se convertirá en uno de los puntos turísticos más innovadores de la ciudad. Se espera que el nuevo atractivo genere un impacto positivo en la economía local, atrayendo tanto a turistas extranjeros como a residentes que quieran redescubrir Buenos Aires desde una perspectiva única.
Las obras comenzarán en los próximos meses y se espera que el Obelisco abra sus puertas en 2026, coincidiendo con el 90° aniversario de su inauguración. La iniciativa forma parte de un plan integral de puesta en valor del patrimonio porteño, que busca modernizar y hacer más accesibles los principales monumentos de la ciudad sin perder su esencia histórica.
El Obelisco ha sido, es y seguirá siendo un emblema de Buenos Aires. Ahora, con esta apertura al público, dejará de ser solo un símbolo inalcanzable para transformarse en una experiencia única y cercana para todos.